→ Segunda fase de MUSA | Museo Urbano de San Agustín | La crónica

Por fin podemos compartir con vosotrxs los resultados de la segunda fase de MUSA, la iniciativa de intervenciones murales con la que damos paso al verano. El Museo Urbano de San Agustín amplió sus obras con la creación de dos nuevas intervenciones murales, a cargo de Olga de Dios y Miquel Wert, que estuvieron acompañadxs para esta ocasión de un gran muro participativo fotográfico a manos de Alberto, del colectivo Contado Pierde.

Impulsado por el Ayuntamiento de San Agustín y comisariado por Madrid Street Art Project, MUSA acaba de celebrar su segunda fase siguiendo los objetivos con los que nació el pasado año; la vocación de continuidad y con un claro espíritu participativo. Y es que, en esta ocasión, de nuevo todxs lxs artistas implicadxs en el proyecto trabajaron en sus propuestas junto a distintos colectivos de la localidad, algo que se muestra en las obras realizadas y que hace que estén vinculadas de una u otra manera al contexto histórico, social, humano, natural e incluso arquitectónico de San Agustín del Guadalix. Adicionalmente en esta edición, de nuevo se contó con la participación ciudadana de manera directa, mediante el taller de cámaras analógicas con objetos reutilizados y la posterior exposición de las fotografías realizadas en un gran mural fotográfico.

En este enlace tenéis el mapa con todas las ubicaciones de ambas ediciones: los 7 murales, los dos murales participativos y el mural que realizamos junto a Digo Diego y Alva Moca en el Centro Joven del municipio hace ahora dos años. 

Desde Madrid Street Art Project queremos dar las gracias a lxs artistas, al Ayuntamiento de San Agustín de Guadalix por depositar su confianza de nuevo en nosotrxs y a las vecinas y vecinos por su apoyo y participación.

Os dejamos toda la información y las imágenes de las intervenciones de esta fase de ampliación de MUSA, Museo Urbano de San Agustín.

MIQUEL WERT | El Corral de Angelines

‘El corral de Angelines‘ es una obra que nos transporta a un pasado cercano, invitándonos a rememorar la intimidad de un lugar muy especial. En el mural, se muestra el corral que existía frente a este edificio hace unas décadas.
La escena retratada nos presenta a dos niñxs: Raquel, quien, como adulta, aún reside en la casa familiar que acoge la obra, y su hermano mayor, Luis Antonio. La composición pictórica se basa en diversas fotografías familiares proporcionadas al artista por la propia familia. En ellas, vemos a lxs niñxs alimentando a las gallinas que eran cuidadas con cariño por su abuela Angelines.

El corral era un punto de encuentro para todos lxs nietxs y un espacio donde la familia se unía en torno a las actividades cotidianas. Era un lugar lleno de significado, donde las risas y el afecto fluían libremente, creando lazos familiares indelebles. Esta obra busca capturar la esencia de aquellos momentos compartidos, evocando una nostalgia sutil y permitiendo al espectador adentrarse en la intimidad de ese rincón lleno de vida.

Estos lazos familiares parecen haber dejado una huella entre los bloques de la obra, ya que existe una auténtica comunión y armonía entre lxs vecinxs de los edificios cercanos. Según cuentan, estos lazos se han fortalecido aún más durante el confinamiento, como si las adversidades hubieran forjado una unión aún más sólida. Este tramo de la Calle Soledad se ha convertido en un auténtico oasis de convivencia y un verdadero ejemplo de cálida relación vecinal.

En este mural de carácter figurativo, encontramos temas recurrentes en la obra de Miquel Wert. A través de trazos expresivos y sueltos, y utilizando su habitual paleta de grises (como un guiño a los documentos que sirvieron de base para la obra), el artista también busca abordar temas como la infancia, el aprendizaje, la conexión con la naturaleza y el conocimiento ancestral de un pueblo.

OLGA DE DIOS | Bosque Animado

Árboles que expresan sus emociones, un gusano bicéfalo, gotas de colores, una serpiente de ocho ojos, lluvia invertida, un rayo enfadado… Son solo algunos de los personajes que aparecen en este Bosque animado. Una bienvenida para el alumnado del CEIP Virgen de Navalazarza en su camino a clase y una invitación a soñar para todas las personas que pasan por allí.

Se trata de un mural longitudinal de más de 60 metros, ubicado en el muro perimetral del colegio. Ha sido creado con pintura plástica a rodillo y spray, una propuesta colorista y llena de vida, característica de la obra de Olga de Dios.

Este proyecto artístico permite sacar el arte a la calle y acercar la profesión artística a las aulas. A través de encuentros con la artista, las niñas y niños del colegio crearon sus propios dibujos, haciéndose partícipes del proceso de ideación del mural. 

Al adentrarnos en este bosque animado, iniciamos un camino en el que reavivar nuestra ilusión por aprender y reinterpretar lo conocido. Un camino más emocionante que su propio destino.

Taller de cámaras fotográficas y mural participativo

Para cerrar esta segunda fase de MUSA, pudimos disfrutar de un taller de cámaras fotográficas llamadas Ecocam realizadas con materiales reutilizados que sirvieron para que todxs lxs asistentes pudieran retratar diferentes espacios y experiencias realizadas en San Agustín del Guadalix. Las fotos, una vez reveladas, se pudieron exponer en un gran muro participativo en uno de los espacios de la localidad, gracias a la ayuda de sus autorxs, participantes del taller. Para este proyecto, contamos con Alberto del colectivo Contado Pierde, un colectivo de fotografía social y laboratorio fotográfico ubicado en Madrid.



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