→ Doa Oa, reforestación en Burgos | Festival Tribu

Por segundo año consecutivo, hemos colaborado con el Festival Tribu de Burgos, una iniciativa que aúna durante una semana arte, música y gastronomía.

En septiembre de 2017 ya comisariamos la intervención de Antonyo Marest sobre la fachada de la Biblioteca Pública de la ciudad, una apuesta arriesgada tanto para el festival, la ciudad, el artista y para nosotros mismos, que resultó todo un logro (podéis ver fotos al final).

Este año hemos hecho lo propio con Doa Oa, que ha llevado a cabo una de sus reforestaciones en dos fases: primero la gayuba sobre un muro de la calle de Doña Jimena (¡infinitas gracias, Pepe!) y más tarde los tulipanes sobre dos lienzos pintados entre las ruinas del Monasterio de San Juan.

Con su proyecto “Resforestando“, Doa pretende mimetizar espacios artificiales en entornos naturales y/o dotar de vegetación pictórica a lugares agrestes, cuidando que las especies que pinta tengan una relación con el contexto en el que va a llevar a cabo su intervención.

En este trabajo para Tribu, eligió la arctostaphilos uva ursi, conocida popularmente como gayuba o uva de oso, un arbusto que crece de manera silvestre en muchas zonas de la provincia de Burgos y cuyo fruto tiene propiedades antioxidantes, diuréticas, astringentes, antisépticas similares al más conocido arándano rojo, y cuyas hojas secas , picadas y fumadas, tienen efectos narcóticos. Fueron muchos los vecinos y curiosos que se acercaron al mural a conversar con la artista gallega y reconocieron este fruto rojo que en muchas ocasiones, nos contaron, habían recogido por el campo y comido.

 

En una segunda fase de su participación en Tribu, Doa pintó dos lienzos de 2 x 2 metros en el fantástico contexto de las ruinas del Monasterio de San Juan, construido inicialmente en el siglo XI y destruido en gran parte en un incendio en el siglo XVI, pero que conserva un encanto especial. Las telas, en las que la artista ha hecho crecer tulipanes, serán subastados a beneficio de Parkinson Burgos: no en vano, el tulipán es desde hace casi cuatro décadas el símbolo de la enfermedad: ¡todo encaja!

 

A pesar de las dificultades, trabas e imprevistos -así es la calle, indomable- estamos felices de haber sido parte un año más de Tribu. Muchas gracias a toda la organización y en especial a Héctor y al apoyo prestado por Estela, Regue y Leticia. Un placer disfrutar de Burgos y sus gentes, ¡volveremos!

Antonyo Marest en Tribu 2017:



Los comentarios están cerrados.